La primera impresión cuenta y mucho. Siempre erramos en el pensamiento de que la evolución es buena, pero lo cierto, es que si eres bueno desde el principio, tienes todas las de ganar. Y estar un paso por delante del resto en clase, tiene muchas ventajas. Una de ellas, es contar con el apoyo de los profesores de turno y que te tomen la medida. Pero si además, esos profesores son Guardiola y Mourinho, mucho mejor.
Aunque la dificultad de los encuentros era de bajo nivel (Rubin Kazán y Auxerre), lo cierto es, que debutar en Champions League es un sueño hecho realidad para millones de futbolistas de todo el mundo. Y entre ellos, esta jornada pudimos disfrutar de Fontàs; Jonathan; Thiago; Víctor Vázquez y Bartra, por parte del Barcelona. Y de la presencia en el Bernabeu de Sarabia y de Adán, que sustituyó a Dudek por una lesión en la mandíbula. El polaco no está teniendo una buena racha en la competición, primero multaza y ahora lesión.Pero seas novato o no, lo que todos sabemos es que una parada, un pase, una jugada, un control o un gol pueden catapultarte para la historia o darte la gloria. Por ello, la concentración de los "peques" debe ser absoluta. Todos recordarán lo bien que hizo "esa o aquella cosa". Todas las miradas estarán puestas en "aquel jugador que dicen que lo hace bien". Pero, la cosa se complica si hay 100.000 ojos presentes observándote y otros tantos, al otro lado del televisor. En esos momentos, los nervios florecen y las dudas esperan su oportunidad para despegar. Por lo tanto, lo que en principio parecía un partido sin importancia, se convierte en una prueba de fuego para algunos jugadores. Ya que en esos pocos minutos que disponen en el campo, han de demostrar su valía.
Sin embargo, como bien sabemos, Roma no se construyó en un día. Antes de llegar a la cima, es necesario pasar por esos momentos de incertidumbre y demostración. Es por ello, que existen las canteras. Un mercadillo de oportunidades para propios y extraños. Una de las más conocidas y valoradas, es “La Masía” del FC Barcelona. De sus cimientos, han nacido obras de arte como: Busquets, Cesc, Piqué, Puyol o Xavi. Y otros "craks" que se apuntaron pronto a sus filas, como Iniesta o Messi. Precisamente, entre ellos se encuentra el próximo Balón de Oro, que conoceremos en tan sólo un mes.
En definitiva, es momento de subirse al tren de las oportunidades y demostrar que hay calidad para el futuro. Porque, por mucho que nos duela, un día la magia de Iniesta, Messi y Xavi acabará. Y que mejor enseñanza para los canteranos, que compartir minutos con los maestros.




