lunes, 29 de noviembre de 2010

The Special Five!

Y aquí me planto, cara al papel sin saber que escribir. Se ha dicho todo y parece que no se ha dicho nada. En tercer o cuarto puesto, queda todo lo publicado esta semana sobre Mourinho, su juego, su estilo, el nivel de juego de su equipo, etc. Hoy ha hablado la clase, la elegancia, el nivelazo de los mejores futbolistas del mundo, en definitiva, el jogo bonito.

Se esperaba una victoria culé, los menos atrevidos auguraban un empate, y por supuesto, los más optimistas un triunfo blanco. Pero lo que no se esperaba, de nuevo, era una avalancha de goles. Es un marcador doloroso, pero probablemente justo. El Barça ha salido a jugar su partido, y en tan sólo 10 minutos , ha visto recompensado el esfuerzo. Y como no podía ser de otra forma, los encargados de ello, no fueron otros que Iniesta y Xavi. Por algo, son claros aspirantes a conseguir el Balón de Oro. 

Después llegó el gol de Pedro, tras un despeje de Casillas. Ya en el segundo tiempo, entró en acción el duo Messi-Villa. Para que decir más, dos goles del asturiano fueron suficientes. Y como broche a una inolvidable noche azulgrana, un gol de Jeffren, que entró en el campo en sustitución de Pedro. 


Lo peor del partido, la pérdida de papeles de los jugadores. Y no culpo sólo a los madridistas, entrar en el juego era muy fácil, y ambos lo han hecho. Aunque, unos sea por impotencia y los otros por orgullo. Muy mal Sergio Ramos, supongo que se le habrá ido la pinza y posteriormente, habrá pedido perdón a Puyol. Y como no, la actuación de nuestro querido colegiado, que ha hecho... lo que ha sabido.

De nada sirve ahora hablar de fueras de juego, faltas, penaltis, tarjetas o todo lo que querais inventar. El resultado ha sido Cinco-Cero y, a eso, no hay nada que rebatir. En definitiva, Pep Guardiola ha vuelto a dar una lección de fútbol al mundo entero. José Mourinho, esperemos que la haya aprendido de humildad. Solo espero que los aficionados culés hagan gala del equipo al que siguen.

Y por si alguien tenía dudas del binomio de la Liga BBVA, hoy se han disipado todas. La Liga, Europa y el Mundo entero, es propiedad del Fútbol Club Barcelona.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Welcome to the show!

¡Bienvenidos al espectáculo de Mou! Puede o no gustar, pero no se equivoquen, estamos ante uno de los artífices mediáticos más importantes de los últimos tiempos. Es un líder, eso no se puede negar. Sus gestos y palabras dan la vuelta al mundo. Es el Julio César de los banquillos, en cuanto a sabiduría y estrategia, pero como el emperador romano, sus medios no son los más adecuados.

Entre su repertorio podemos encontrar perlas como: “Por favor, no me llamen arrogante, pero soy campeón europeo y pienso que soy un tipo especial", pronunciada el mismo día que fue presentado como entrenador del Chelsea. Casualmente, el día que se incorporó a las filas del Real Madrid dijo estas palabras sobre el máximo rival: "El Barça no me da miedo, esa palabra no existe en mi diccionario". Una de sus últimas citas en la revista France Football, aporta una gran idea de la personalidad del portugués: "Gracias a Dios no tengo modestia. Es una cualidad que no ayuda en nada". Todo esto, sin contar, con los recaditos que formula sobre sus propios jugadores, u otros (véase tema Preciado-Mourinho).

Pero como buen showman, no se alimenta solo de palabras. Semana tras semana, nos ofrece alguna de sus "Mourinhadas". En el archivo quedará la palmadita en la espalda a Guardiola, en el Camp Nou, o los teatrales enfados que ejecuta en el banquillo, botella incluida. Y cómo no, la fantocha de esta semana en Champions, contra el Ajax. Con las expulsiones de Xabi Alonso y Sergio Ramos, se coronó. Utilizar a Dudek como paloma mensajera no tiene precio. Puede que hiciese lo correcto, cada uno es libre de decidir  que hacer con su equipo, pero las formas no fueron las correctas. Y por supuesto, no estuvieron al nivel de un grande, como el Real Madrid.

Todo esto, y mucho más, hace que los mass media se froten las manos. Lo odiarás o no, pero en cada aparición, el técnico portugués proporciona material suficiente para cubrir semanas de titulares. Y en el mundo que vivimos, regido por la publicidad, el luso es una gran ventana para asomarse al público. Es por ello, que Cayo Mou César sigue haciendo de las suyas, y seguirá así, por mucho tiempo.

lunes, 22 de noviembre de 2010

El Omnipresente

Clásico, clásico, clásico, clásico, clásico...es ese moscardón que nos persigue constantemente desde hace unos días. Miento, hace meses, ya casi no recuerdo desde cuando. Probablemente, se empezó a hablar del "derbi" el mismo día que se fichó a José Mourinho, allá por mayo.

Y es que a seis días del gran reto futbolístico de la temporada, no se habla de otra cosa. Nada importa en el mundo del deporte ahora mismo, si no tiene que ver con el Barça-Madrid. No hay informativo deportivo que no empiece con una noticia relacionada. Se preparan especiales televisivos, se planean coberturas extraordinarias, se buscan ideas relacionadas.



Esta semana los equipos españoles juegan una jornada de Champions, en principio, la competición más importante o valorada por muchos jugadores. Cierto es, que las cosas son favorables para ambos clubes, pero nada parece eclipsar el encuentro del próximo lunes. No hay medio que no disponga de titulares sobre Messi, Cristiano, Guardiola, Mourinho, los récords, los goles, etc. Y como no, el árbitro. Ese gran protagonista, que no va a ser otro que Iturralde González, actor principal de la obra en numerosas ocasiones.

Y no se equivoquen, me gusta el fútbol y me gustan los clásicos, me encanta la competitividad de ese partido, pero si algo tengo claro, es que lo poco gusta y lo mucho cansa.


jueves, 18 de noviembre de 2010

¡Llegó, vio y perdió!

¡Mejor si nos hubiésemos quedado en casa! Es lo que debieron pensar los jugadores de la selección española anoche. Los portugueses pasaron por encima de la roja, cual apisonadora. No sé si nos han tomado la medida, si han descubierto nuestros puntos flacos o si tuvieron el mejor partido de su historia. Lo cierto es, que anoche TVE tuvo unos espectadores de lujo, pues aunque nos duela, es lo único que los Campeones del Mundo pudieron hacer, ver el partido. Ver un fantástico partido de Cristiano, de Nani, de Moutinho (que no Mourinho, muy a su pesar) de Martins, de Postiga, etc.

Y es que desde que nos coronamos los mejores del mundo, no hemos podido sacar nada bueno de los encuentros disputados. Primero un empate a cero ante Méjico, después una derrota sorprendente frente Argentina, y anoche, el colofón. Cuatro goles, un estilo de juego de amateurs y pa' casa. En definitiva, un partido para olvidar, reflexionar y aprender. Una derrota dolorosa, pero bienvenida. Una buena "reprimenda", a tiempo, siempre viene bien para bajarnos de las nubes. La estrella pesa, y proporciona un honor, sin embargo, no por ello somos invencibles. Y lo sabemos, o deberíamos. Directas fueron las palabras de Del Bosque al termino del encuentro: "Peor no podemos jugar". No hay más que hablar.

¿Y ahora qué? Se preguntarán algunos. ¿Agachamos la cabeza y hablamos del sorteo de Copa? ¿Comentamos por enésima vez el tema: Preciado y Mourinho? Mal nos veo. Si no somos capaces de admitir una derrota de esa magnitud, por muy amistoso que fuese, no se augura un buen futuro para nuestros internacionales. Ojala me equivoque, y mantengamos el liderato por mucho tiempo. Pero estamos cansados. Muchos partidos, mucha presión, mucha intensidad, pero al final pocas ideas. Y ya saben, por algo los dichos son dichos, así que: "Renovarse o morir".



Fuente foto: davidvillaweb.com

martes, 16 de noviembre de 2010

Como quien no quiere la cosa...

De nuevo vuelve a repetirse la historia. Un año más, el tercer candidato al título se proclama Campeón de la Fórmula 1. Cuando nadie se lo esperaba, Sebastian Vettel llegaba primero a la meta, tras una temporada sensacional del equipo Red Bull. El piloto alemán no podía creérselo, el domingo entró en la historia de la Fórmula 1. Es el nuevo piloto más joven en ganar un mundial. Le arrebata, por tanto, no sólo el campeonato a Fernando Alonso, si no también el record de juventud a Lewis Hamilton.

El alemán rodó las últimas vueltas del circuito de Abu Dhabi sin saber que era Campeón del Mundo. Todo podía pasar, pero no pasó. Alonso y Weber no pudieron escalar de posición. El fallo de entrar pronto a boxes acabó con el sueño de ambos. Eran los dos candidatos claros al título. El asturiano lo tenía en bandeja, pero su equipo erró en la estrategia y menosprecio la velocidad de los Renault. 


Aunque no es la primera vez que Fernando ve escapar un mundial. Ya sucedió en la temporada 2007, cuando Kimi Räikkönen, tercero en las listas, llegó a lo más alto. En el camino quedaron Hamilton y Alonso, que en su lucha particular, dentro del equipo Mclaren, se olvidaron de los demás. Fue entonces, cuando Ferrari volvió a la cúspide de la Fórmula 1. Gracias a un gélido finlandés que se coronaría como el piloto más rápido de la historia.

Ese mismo año, Vettel comenzó su andadura en el campeonato automovilístico. Sustituyó a Robert Kubica en el Gran Premio de Estados Unidos. Y su buena actuación permitió que fuera contratado por Toro Rosso esa misma temporada. Ahora, con Red Bull se ha proclamado Campeón del Mundo de Fórmula 1 y ya suena, en Alemania, como el sucesor de Michael Schumacher. Lo cierto, es que quizá no llegué a conseguir el palmarés del mejor piloto de la historia, pero por ahora, ya ha conseguido alegrarnos el fin de temporada a algunos.

jueves, 28 de octubre de 2010

¡Al pan pan y al vino vino!

Nuestro mundo está repleto de cosas afines como: las fresas y la nata; el lápiz y la goma; el traje y la corbata; la cerveza y las patatas. Pero también está lleno de cosas que desafían las reglas de la lógica más pura como: el azul marino y el negro; el gato y el perro; el día y la noche; el mar y la montaña; el hombre y la mujer; pero sobretodo hay una que destaca sobre las demás, el fútbol y los animales. Y es que sin comerlo ni beberlo, los animales han entrado a formar parte del mundillo del balompié. Un deporte que no necesita de la naturaleza de estos seres vivos pero que, sin embargo, cuenta con su presencia en numerosas ocasiones.

Este verano el protagonista absoluto fue el Pulpo Paul (Descanse en paz, por cierto) que apartó a un segundo lugar a Zakumi, la mascota del Mundial 2010. No importaba si la selección española había conseguido el mayor logro jamás pensado, pasar a una final de la copa del mundo tras enfrentarse a una selección tricampeona como Alemania. No importaba si los de Del Bosque estaban a un paso de la gloria. El principal foco de atención en ese momento era un molusco cefalópodo bautizado como Paul que pronosticaba el resultado de los futuros encuentros entre selecciones. El nivel de explotación mediática (por no decir idiotez humana) fue tal, que algunas televisiones retransmitieron en directo el momento del vaticinio. Pero la cosa no acabó con la victoria de la Selección Española. Pues a tan sólo un día de su muerte, ya conocemos a su sustituto Paul II, procedente de Montpellier. Por increíble que parezca, los alemanes se han encargado de llenar el hueco (y los futuros ingresos económicos vinientes) que ha dejado el antecesor. Por no hablar de todo el merchandising, tono, politono, multitono, y todo lo que pueda dar de si. Hasta se va a rodar una película.


En la actualidad algunas mascotas de nuestra Liga siguen resistiendo al Power Paul y todavía alegran las previas de los partidos al público asistente como: Perico, el pájaro del Espanyol; Rat Penat, el murciélago del Valencia; Indi, el mapache del Atlético de Madrid o Tula, la vaca del Racing de Santander. Aunque algunos todavía podreis recordar a otros animales convertidos en mascota que disfrutaron de su momento de gloria en el pasado. Tales como: Willie, el león de Inglaterra'66; Striker, el perro de USA'94; Footix, el gallo de Francia'98 o Goleo, el león de Alemania'06. Aunque el recuerdo de la presencia animal en el terreno de juego algunas veces no sea satisfactorio, como aquella cabeza de cerdo en el Camp Nou.


Pero Zakumi, como buen sudafricano no iba a estar dispuesto a pasar sin pena ni gloria por la historia del fútbol. Es por ello que el Leopardo de melena verde ha decidido reencarnarse en unas botas de fútbol y ha sido presentado ahora por Nike y Cristiano Ronaldo. Puede que gusten más o menos, pero lo que está claro es que las nuevas botas van a dar que hablar. ¿Quizá Paul al verlas pensó en abandonar el barco? Quién sabe. ¿Quizá se conviertan en las nuevas botas de la Selección? Una selección que, si  consigue la candidatura ibérica, quizá presente como mascota un pulpo con botas de leopardo.



lunes, 18 de octubre de 2010

Yo soy el "7"

¿Tú eres de cifras o de letras? Y es que los números son parte de nuestra vida. Desde el día que nacemos estamos atados a unas cifras que nos acompañarán –o perseguirán- año tras año. Todo se mide en dígitos: desde el piso en el que vives, la matrícula de tu vehículo, tus amigos en Facebook, hasta las novias que has tenido. Y en este mundo regentado por cifras el fútbol no se puede quedar fuera.

La victoria en un partido es para el equipo que mete el mayor número de goles. El prestigio de un club depende de la cantidad de títulos de los que disponga. La calidad de un jugador se mide en la exagerada cifra de millones que cuesta. Los gastos extras que corren a cargo del club dependen del número de Visas que tengas a tu disposción.

Pero entre todos estos números hay uno que destaca especialmente en el fútbol y que no le damos importancia en muchas ocasiones, el dorsal. Ese inadvertido número que marca la posición y las características de un jugador. O en ocasiones, simplemente el deseo del propio deportista, como pudieron ser el “23” que lució David Beckham en el Real Madrid o llamativos como el “99” de Ronaldo en su etapa en Milán.

Y es que el dorsal puede llegar a significar mucho en la vida de un jugador. De hecho, algunos han llegado a marcar historia. Incluso un gran número de dorsales han sido retirados para siempre, enmarcados en las paredes del estadio cuando su dueño cuelga las botas o abandona el club. Entre los dorsales más míticos encontramos ejemplos como el “3” de Paolo Maldini, exjugador del Milán; el “10” de Maradona en Nápoles y también de Ferenc Puskas en el Honved húngaro.

Pero aunque estas acciones simbolicen la felicidad o el agradecimiento de un club, lo cierto es que el dorsal se puede convertir en un elemento de discordia. En estos últimos días en que se habla – y mucho - de la ansiedad de gol de David Villa y si superará o no la cifra de goles de Raúl, vuelve a mi mente la batalla mediática que se generó sobre quien debía ser “el 7 de España”. Era un debate abierto entre la población y un tema asiduo en los medios de comunicación. Un debate cansino, que aunque no supuso un conflicto real en los jugadores si, probablemente, llegó a afectarles. Pues al poco tiempo empezaron a sucederse las reivindicaciones, infantiles a mi parecer, por parte de los jugadores.




Finalmente, el tiempo pasó, Raúl no volvió a ser convocado y a los españoles, a los que tanto les había provocado este tema, se les acabó olvidando todo cuando su selección ganó la Eurocopa. Hoy en día no se habla del asunto y en un par de años más, nadie recordará la discusión. Pero lo cierto, es que “el 7 de España” fue durante una época Raúl González y no podría haber mejor heredero que Villa. Pero quizá los españoles no seamos capaces de decir ¡Adiós! por ello no supimos –o quisimos- brindarle una buena despedida a Madrid y darle una buena bienvenida a Asturias.